Así de claro y así de sencillo. Si sigues gastando tu presupuesto en publicidad en los mismos medios que hace 5 años, estás perdiendo una oportunidad de oro.

Y puede que no lo estés haciendo de forma consciente. Quizá pienses que es mejor eso que nada.

A lo mejor intentaste una vez utilizar la publicidad de Facebook y no conseguiste resultados.

Sea cual sea el motivo, dedica 5 minutos a leer este post y entenderás porque estás tomando decisiones equivocadas y cómo te van a afectar en los próximos años.

¿Qué tiene de malo la publicidad de toda la vida?

Uno de los momentos más críticos cuando me reúno con clientes por primera vez, surge al hablar de su presupuesto para marketing digital.

Muchos de esos clientes, agencias inmobiliarias en su mayoría, dicen no disponer de medios para invertir en una página web, en anuncios en Google o en una estrategia de captación de leads.

Entonces, con todo el tacto posible, les pregunto cuanto invierten al mes en otros medios como flyers, revistas del sector, vallas publicitarias o autobuses.

La respuesta siempre suele empezar con un número seguido de varios ceros. Gastan cientos, incluso miles de euros en esos medios cada mes sin dudarlo.

Al fin y al cabo es lo que siempre se ha hecho ¿un gran argumento no?

Lo cierto es que no lo es. El hecho de que algo se haga durante un tiempo relativamente largo, no siempre quiere decir que sea lo correcto.

Y la historia nos ha regalado miles de ejemplos que lo demuestran.

¿Pero qué tiene de malo? No soy quién para decirte si es malo o no. Tú sabes mejor que yo qué funciona en tu inmobiliaria y qué no.

El problema viene cuando no lo sabes. Intenta responder a estas preguntas antes de continuar:

 

  • ¿Cuántas personas han visto mi anuncio en la revista?
  • De esas personas, ¿cuántas han leído todo el anuncio y cuántas han visto el título y han pasado página?
  • De las personas que han leído el anuncio hasta el final, ¿cuántas han guardado el teléfono o la web para consultarlo más tarde?
  • De esas personas, ¿cuántas han contactado?

 

Si has podido contestar a una sola de estas preguntas, te felicito. Dispones de recursos que yo no conozco.

Lamentablemente, para el 99,9% restante no es posible medir los resultados de este tipo de publicidad.

Y no solo eso. Es prácticamente imposible determinar qué público objetivo va a ver tu anuncio y así preparar una publicidad personalizada que impacte realmente en tu cliente ideal final.

La publicidad ya no funciona

Y ya no funciona porque tu usuario, antes de ver tu anuncio, ha recibido 3000 impactos en los que otros han intentado venderle algo.

Si nos fijamos en las grandes marcas, las que tienen presupuestos casi ilimitados, verás que hace tiempo que no intentan vender nada en sus anuncios.

Todo lo que hacen, lo hacen para llamar la atención de sus usuarios y conectar con ellos.

Utilizan historias, transmiten valores o muestran lo mejor de sus productos o servicios. Algo que realmente tenga valor.

Y cuando encuentran ese algo, lo distribuyen a través de los canales en los que sus usuarios pasan más tiempo.

Ahora veamos qué estás haciendo tú.

Creas un anuncio que no aporta nada más que contar quién eres (nadie te ha preguntado) y lo distribuyes en formatos que tus usuarios ven durante segundos (bus), ni siquiera lo ven (revistas) o sencillamente los tiran a la basura (flyers).

¿Pero dónde están tus usuarios?

Esa es la clave. ¿Te has tomado la molestia de conocer quiénes y cómo son tus usuarios?

Y no me vale que me digas que son propietarios de viviendas de entre 35 a 55 años que viven en tu ciudad y que quieren vender su piso.

Necesitas un análisis profundo de tus clientes, sus necesidades, pasiones, ambiciones y miedos si quieres tener alguna oportunidad de llegar a ellos.

Todo lo demás es humo.

Pero hay algo que ya sabes. Algo que experimentas cada día y no le prestas suficiente atención.

Sabes que cuando tus clientes ven tu anuncio en un autobús reluciente, no están mirando el bus. Están mirando la pantalla de su móvil.

También sabes que mientras se toman un café en el descanso de media mañana, no se ponen a leer la revista del barrio. Revisan sus perfiles en Facebook o Instagram.

Y por supuesto eres consciente de que mientras tiran a la basura el flyer que con tanto cariño has diseñado, están escuchando música o hablando por WhatsApp.

Sabes sin ninguna duda que tu cliente está más pendiente de su móvil que de cualquier otro canal en el que estás intentando impactarle.

Entonces, ¿cómo pretendes llamar su atención?

Facebook e Instagram: la única oportunidad de verdad

Lo que estás leyendo en este post no es nada nuevo. Solo es un recordatorio de algo que ya sabes pero que no pones en práctica.

Si me preguntaras, te diría que anules todos los contratos que tienes actualmente con empresas de publicidad convencional y dediques todo tu presupuesto a preparar una estrategia en Facebook e Instagram.

Y te diría que no lo hicieras sin ayuda, al menos al principio. Vas a necesitar una guía.

Lo que debes tener claro es que no hay nada tan barato y eficaz como Facebook e Instagram. Nada.

Pero no va a ser siempre así. Este es tu momento porque las grandes marcas todavía no han dado el paso y continúan invirtiendo en canales millonarios como la televisión. Aunque cada vez menos.

El día que decidan invertir todos sus recursos en plataformas móviles, la cotización de las mismas subirá hasta un nivel que no podrás asumir.

Entonces será demasiado tarde.

Repito, si me preguntaras, te diría que dejes la publicidad de siempre y destines tu presupuesto a diseñar la mejor estrategia posible para llegar a tus potenciales clientes a través de sus dispositivos móviles.

Hasta la próxima semana.